En el ámbito de la seguridad industrial, es fundamental contar con KPIs que nos permitan evaluar el rendimiento y la efectividad de nuestras prácticas y políticas de seguridad. Sin embargo, en muchas organizaciones, el proceso de establecer metas y objetivos anuales puede convertirse en una discusión política para presentar resultados aceptables a la alta dirección y evitar complicaciones en la gestión diaria.

Esto se agrava aún más cuando se agregan los incentivos económicos por alcanzar dichos objetivos, lo que genera tensiones significativas para lograr buenos resultados.

¿Qué son los KPIs Sandía?

Nos referimos a indicadores de rendimiento que se muestran en verde, lo que sugiere que todo está en orden y bajo control. Sin embargo, al igual que una sandía que es verde por fuera pero roja por dentro, estos indicadores ocultan problemas y situaciones críticas relacionadas con la seguridad y salud en el entorno laboral.

Estos indicadores engañosos pueden generar una falsa sensación de seguridad y llevar a decisiones equivocadas que comprometen la integridad de los trabajadores. Aunque en la alta dirección se interpreta frecuentemente la ausencia de accidentes como un indicativo de un entorno seguro, la realidad puede ser muy diferente.

Para comprender mejor la naturaleza de los KPIs Sandía, veamos algunos ejemplos comunes:

  • Reportes de incidentes: Una empresa puede tener un alto reporte de cuasiaccidentes y riesgos, pero si esos reportes se centran únicamente en situaciones de bajo potencial de daño, se obtiene una visión distorsionada de mejora. Esto lleva a descuidar incidentes con un mayor potencial de daño y, por lo tanto, no se toman las medidas necesarias para abordarlos.
  • Reducción de días de baja o accidentes con baja laboral: Una empresa puede centrarse en reducir el número de días de baja o de accidentes con baja laboral, pero la presión por alcanzar los objetivos puede llevar a sustituir días de baja por días de vacaciones.
  • Horas de formación en SST: Se puede obtener un resultado positivo en los objetivos de horas de formación en seguridad y salud, pero si no se tiene en cuenta la calidad de esa formación o cómo se revierte ese esfuerzo formativo en una mejora o incremento de los comportamientos seguros de los trabajadores, se estará obteniendo una imagen engañosa.
  • Cumplimiento de plazos de implantación de acciones: Es común centrarse únicamente en el cumplimiento de plazos para la implementación de acciones, pero no se presta atención a los días promedio que se requieren para implantar esas medidas. Esto lleva a establecer plazos prolongados que no se ajustan a los riesgos, con el objetivo de cumplir el objetivo establecido.
  • Acciones preventivas/correctivas: Otra situación frecuente es enfocarse en la identificación de acciones correctivas de fácil implantación pero con una eficacia más débil. Esto lleva a abandonar otro tipo de acciones más efectivas para reducir el riesgo, pero que pueden ser más complejas de implementar.
  • Cumplimiento normativo: Si bien el cumplimiento normativo es esencial en la seguridad industrial, basar exclusivamente el rendimiento en este indicador puede llevar a ignorar riesgos y situaciones peligrosas que no están regulados específicamente.

Una característica común de todos estos KPIs tipo “sandía” es que a menudo se centran en una sola métrica o medida, lo que genera una visión distorsionada o sesgada de la realidad.

Consecuencias de la utilización de este tipo de indicadores

Los KPIs Sandía pueden tener graves consecuencias en la cultura empresarial y en el marco de la seguridad y salud laboral, como:

  • Subestimación de riesgos: Al ocultar problemas y situaciones críticas, los KPIs Sandía pueden llevar a subestimar los riesgos presentes en el entorno laboral. Esto puede resultar en accidentes graves que podrían haberse evitado si se hubieran identificado y abordado adecuadamente.
  • Cultura de complacencia: Cuando se enfatiza en indicadores engañosos, se puede generar una cultura de complacencia, donde los empleados y la dirección creen que todo está bajo control y descuidan la vigilancia y la mejora continua.
  • Pérdida de confianza y credibilidad: Si los trabajadores perciben que los indicadores no reflejan la realidad de la seguridad y salud laboral, pueden perder la confianza en el sistema y en la dirección de la empresa. Esto puede afectar negativamente la moral, la productividad y la retención de talento.

Como abordar la identificación de métricas e indicadores de gestión para evitar los KPIs tipo “sandía”

Para evitar caer en este tipo de indicadores engañosos, es fundamental adoptar un enfoque más completo y efectivo para evaluar y mejorar la seguridad y salud laboral. Aquí hay algunas medidas que se puede implementar:

  • Utilizar una combinación de indicadores sobre un objetivo o meta común: No te limites a unos pocos indicadores aislados. Utiliza una combinación de KPIs que evalúen diferentes aspectos del objetivo o meta a alcanzar.
  • Fomentar una cultura de reporte y aprendizaje: Promueve un entorno en el que se aliente a los empleados a reportar incidentes y riesgos, sin temor a represalias. Esto ayudará a identificar problemas y abordarlos de manera efectiva.
  • Realizar auditorías periódicas con recursos propios y externos, y que reporten los hallazgos directamente a la Alta dirección, para evaluar tus prácticas y protocolos: No confíes únicamente en el cumplimiento normativo o de estándares establecidos. Realiza evaluaciones de riesgos regulares para identificar posibles peligros y establecer medidas preventivas y de mitigación adecuadas.


Nuestro software en la nube, AsseAudit, es una solución efectiva para evitar e identificar KPIs “sandía” en el contexto de auditorías. No solo se enfoca en los estándares de gestión, sino también en la evaluación del cumplimiento de protocolos y prácticas internas de la organización. Esta herramienta automatiza y analiza los datos de las auditorías, facilitando la identificación de métricas engañosas. Además, permite la automatización de procesos y la generación de reportes derivados de las auditorías. Con AsseAudit, podemos tomar medidas para evitar que estos indicadores ocultos comprometan la integridad de nuestro sistema de gestión de seguridad y salud.

Conclusión

Los KPIs Sandía representan una trampa en la que muchas empresas pueden caer al evaluar la seguridad y salud laboral. Al ocultar problemas y riesgos, estos indicadores engañosos pueden comprometer la integridad de los trabajadores y generar una falsa sensación de seguridad. Por tanto, es esencial adoptar un enfoque más integral y utilizar una combinación de indicadores para evaluar y mejorar la seguridad en el entorno de trabajo. La seguridad debe basarse en una cultura de prevención, aprendizaje y mejora continua, en lugar de depender únicamente de la falta de accidentes.

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